martes, 12 de noviembre de 2013

La mayoría de las personas con demencia que viven solas no tienen apoyo social



La mayoría de las personas con demencia que viven solas se sienten solas. Este es uno de los resultados del informe Demencia 2013: la voz oculta de la soledad, realizado por la Sociedad de Alzheimer del Reino Unido.

El informe reveló que el 62% de las personas con demencia que viven solos no cuentan con apoyo familiar ni social y se sienten solos, lo que supone un porcentaje mucho mayor si se compara con el 24% de las personas mayores de 55 años que no padecen esta enfermedad y que se encuentran en esa misma situación.

Los datos muestran que el 70% de las personas con demencia había abandonado actividades que solía practicar, el 63% presentaba síntomas de ansiedad o depresión y el 35% había perdido el contacto con amigos tras el diagnóstico de la enfermedad.

Tal y como señala el informe, el impacto de la soledad y el aislamiento social de este colectivo alerta sobre la necesidad de atender al bienestar psicológico y mejorar el apoyo de estas personas, desde antes incluso del inicio de la enfermedad y hasta el final de la vida.

Otro de los obstáculos que queda aún por resolver en este ámbito, según los expertos, tiene que ver con las serias dificultades que siguen existiendo para identificar correctamente a las personas afectadas, debido a la escasa formación de los profesionales, ya que, según los datos proporcionados, menos de la mitad de las personas con demencia (44%) ha sido diagnosticada y está recibiendo tratamiento.

Fuente: http://gerousal.wordpress.com/2013/06/10/la-mayoria-de-las-personas-con-demencia-que-viven-solas-se-sienten-solas/

domingo, 10 de noviembre de 2013

Investigadores describen nueve claves del envejecimiento del organismo

Científicos de españa han colaborado en un estudio europeo que ha definido por primera vez todos los indicadores moleculares del envejecimiento de los mamíferos, lo que ha servido para "combatir algunos mitos" y permitirá combatir el cáncer y otras enfermedades cada vez más prevalentes.

Todos ellos coinciden en que entendiendo y combatiendo el envejecimiento se lucha también contra el cáncer y las demás enfermedades de mayor incidencia en el mundo desarrollado, ya que éste resulta de la acumulación de daño en el ADN a lo largo de la vida, y ese proceso es lo que origina el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y las neurodegenerativas, como el Alzheimer.



"El envejecimiento es la causa de las enfermedades que ocurren cuando nos hacemos mayores", explica Blasco, quien asegura que "identificar los marcadores moleculares del envejecimiento ayudará a encontrar la causa de otras enfermedades, como el cáncer".

El trabajo define nueve indicadores moleculares del envejecimiento y distingue entre indicadores primarios (según la causa desencadenante), los que conforman la respuesta del organismo a esas causas, y los fallos funcionales resultantes.

La jerarquía es importante, aseguran, porque el efecto que se consigue actuando sobre un tipo de proceso u otro es diferente. En cambio, incidiendo sobre un único mecanismo, si es de los primarios, es posible retrasar el envejecimiento de muchos órganos y tejidos.

CAUSAS PRIMARIAS

Dentro de las causas primarias del envejecimiento estarían la inestabilidad genómica, el acortamiento de los telómeros, las alteraciones epigenéticas y la pérdida de la proteostasis.

La inestabilidad genómica se refiere a los defectos que se van acumulando en los genes con el tiempo, por causas intrínsecas o extrínsecas.

Los telómeros, por su parte, son los "capuchones" que protegen los extremos de los cromosomas, mientras que las alteraciones epigeneticas resultan de la experiencia vital, es decir, la exposicion al ambiente.

La pérdida de proteostasis tiene que ver con la no eliminación de proteinas defectuosas, que al acumularse causan patologías asociadas al envejecimiento. En el Alzheimer, por ejemplo, las neuronas mueren porque se forman placas de una proteína que debía haberse eliminado.

Las respuestas del organismo a las causas desencadenantes son mecanismos que intentan corregir los daños pero que, si se cronifican o exacerban, también se vuelven dañinos, como sucede con la senescencia celular, que induce a la célula a dejar de dividirse cuando acumula muchos defectos y así previene el cáncer pero, si se da en exceso, los tejidos envejecen.

También tienen este doble filo otros dos procesos muy presentes en las discusiones sobre teorías del envejecimiento: el llamado daño oxidativo, relacionado con los famosos radicales libres, y los mecanismos derivados del metabolismo, relacionados a su vez con las evidencias todavía no confirmadas en humanos de que la restricción calórica prolonga la vida.

LOS ANTIOXIDANTES NO RETRASAN EL ENVEJECIMIENTO

Todo apunta, según estos expertos, a que la realidad es más compleja que simplemente tomar antioxidantes y dejar de comer para vivir mas. Sobre esto, sugieren que los radicales libres pueden ser dañinos en grandes cantidades, pero su presencia también desencadena una respuesta protectora.

En cuanto a los antioxidantes, los autores son "contundentes" y aseguran que no hay evidencia genetica de que aumentar las defensas antioxidantes retrase el envejecimiento.

"Si es cierto que ante la escasez de nutrientes el organismo pone en marcha estrategias protectoras --presumiblemente, la razón de que la restricción calórica parezca dar resultado-- con el tiempo y en exceso, pueden ser patológicas", afirman.

El tercer grupo de indicadores emerge cuando los daños causados por los dos precedentes no pueden ser compensados. Es el caso del agotamiento de las células madre de los tejidos, que dejan de ejercer su función regeneradora; o de los errores en la comunicación intercelular, que dan lugar por ejemplo a la inflamación.

ESTRATEGIAS PARA FRENAR EL ENVEJECIMIENTO

Tras la identificación de estas claves, los autores coinciden en que uno de los retos principales ahora es entender las conexiones entre todos ellos e investigar la forma de controlar estos procesos. De hecho, en el trabajo repasan las dianas terapéuticas ya identificadas, y proponen soluciones para frenar el envejecimiento.

Una de las estrategias terapeuticas ya probadas en ratones, con exito, es evitar el acortamiento de los telómeros, un proceso que "se puede frenar e incluso revertir en ratones", afirma Blasco, que trabaja en este área de investigación.

Fuente: http://gerousal.wordpress.com/author/gerontologiausal/

sábado, 9 de noviembre de 2013

Murió en Japón el hombre más anciano del mundo a los 116 años

El japonés Jiroemon Kimura, que había sido reconocido por el Libro Guinness de los Récords como la persona más anciana del mundo, falleció a los 116 años por causas naturales, informaron responsables del municipio donde residía.



Kimura falleció en un hospital de Kyotango -localidad de la prefectura de Kioto (oeste del país) en la que vivió a lo largo de toda su vida- en el que permanecía ingresado desde el pasado 11 de mayo.
El japonés, que nació en el seno de una familia de agricultores el 19 de abril de 1897 en la que entonces aún era la antigua provincia de Tango, fue reconocido como el hombre más anciano del mundo por el libro Guinness en abril de 2011.

En diciembre de 2012 se le reconoció como la persona más anciana del mundo tras el fallecimiento de la estadounidense Dina Manfredini a los 115 años.

Pocos días después, el 28 de diciembre de 2012, batió un nuevo récord, el del varón que más tiempo ha vivido, al superar al estadounidense de origen danés Christian Mortensen, que falleció en 1998 a los 115 años y 252 días.
Sin embargo, el récord está lejos del establecido por la francesa Jeanne Louise Calment, que falleció en 1997 a los 122 años y 164 días y que es la persona que más ha vivido de la que se tiene constancia.

En total, Kimura vivió 116 años y 54 días. Tras jubilarse como empleado de correos, el hombre dedicó buena parte de su tiempo a trabajar en su huerto hasta poco antes de cumplir los 100.
Hasta hace pocos meses siguió realizando tres comidas diarias, con una dieta en la que abundaba el arroz aguado, las batatas o la calabaza.

El anciano, que vio nacer hace poco a su decimoquinto tataranieto, tenía además siete hijos, de los que solo viven cinco, 14 nietos y 25 bisnietos.
Kimura, que vivía con la mujer de su nieto, de 60 años, sufría diversos achaques desde finales del año pasado que le obligaron a ingresar en el hospital en varias ocasiones.

Ya postrado en una cama en su domicilio, celebró el pasado 19 de abril su 116 cumpleaños y contó ese día con la felicitación del primer ministro japonés, Shinzo Abe, que le envió una grabación con un mensaje para darle la enhorabuena por su aniversario.

Japón, uno de los países con mayor esperanza de vida del mundo, cuenta con cerca de 30 millones de habitantes por encima de los 65 años, un 24,1 % del total de su población.

Fuente: http://www.teinteresa.es/espana/Fallece-Japon-hombre-anciano-mundo_0_936506516.html

viernes, 8 de noviembre de 2013

Se envejece por la ausencia de telomerasa en células adultas, según los oncólogos

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han podido demostrar que el envejecimiento se produce en parte porque las células del organismo adulto no tienen "telomerasa", una enzima que permite que las células "sean eternamente jóvenes".



María Blasco ha destacado las aplicaciones terapéuticas que hay en la actualidad del uso de la telomerasa y los telómeros en cáncer y envejecimiento.

"Se sabe que las células del cáncer se mantienen eternamente jóvenes gracias a la telomerasa, y por ello se intenta inhibir a la telomerasa para evitar el cáncer", ha explicado la investigadora.

En el caso del envejecimiento, Blasco ha señalado que en el grupo de Telómeros y Telomerasa del CNIO "hemos demostrado que el envejecimiento se produce en parte porque las células del organismo adulto no tienen telomerasa".

Según ha explicado, en un trabajo reciente se ha restituido la telomerasa en ratones "mayores o viejos" y el resultado ha sido que los roedores "envejecen más tarde y también viven más".

"Demostramos que la telomerasa puede ser una buena diana terapéutica para retrasar el envejecimiento de nuestro organismo, que es el principal factor de riesgo para desarrollar cualquier enfermedad cardiovascular o degenerativa", ha indicado.

Respecto a las aplicaciones prácticas de estas investigaciones, María Blasco ha explicado que en el caso del cáncer se están realizando ensayos clínicos durante las cuales se están probando drogas que actúan bloqueando a la telomerasa en las células cancerígenas.

En el caso de retrasar enfermedades asociadas al envejecimiento, las investigaciones están todavía en fase preclínica, en ratones de laboratorio, aunque hay una "urgencia" de que sea aplicada en humanos, ya que hay una serie de enfermedades genéticas que son debidas a mutaciones en telomerasa.

Se trata de personas que no tienen suficiente telomerasa durante el desarrollo embrionario porque nacen con telómeros más cortos y mueren prematuramente por defectos en la capacidad regenerativa de sus tejidos, por ejemplo de fibrosis pulmonar o anemia aplásica. "Sería la primera aplicación en estas enfermedades genéticas", ha dicho.

Preguntada por cómo han afectado los recortes presupuestarios al CNIO, María Blasco ha señalado que el recorte ha sido "muy pequeño, equivalente al año anterior, y no pone en riesgo ninguno de nuestros objetivos ni planes de actuación".

Fuente: http://eldia.es

prueban con éxito la primera terapia que alarga la vida

Investigadores del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) han probado con éxito la primera terapia génica contra el decaimiento del organismo asociado al envejecimiento. Por el momento, la "terapia antienvejecimiento" ha conseguido, con un solo tratamiento, prolongar la vida de ratones hasta en un 24%.
El trabajo, que publica mañana en la revista EMBO Molecular Medicine, desarrolla una estrategia nunca antes empleada para combatir el envejecimiento, se trata de un tratamiento efectivo y seguro (en el modelo animal), que actúa directamente sobre los genes, pero que se aplica a animales adultos, y una única vez.



La terapia consistiría en lograr que las células expresen telomerasa, la enzima que "ralentiza el reloj biológico".
En general, la terapia mejoró sensiblemente la salud de los animales, retrasando la aparición de enfermedades asociadas a la edad (como la osteoporosis y la resistencia a la insulina) y mejorando los valores de indicadores de envejecimiento, como la coordinación neuromuscular.
Este trabajo "demuestra que es posible desarrollar una terapia génica antienvejecimiento con telomerasa sin aumentar por ello la incidencia de cáncer", escriben los autores. "Los organismos adultos acumulan daños en el ADN resultado del acortamiento de los telómeros, este trabajo muestra que una terapia génica basada en la producción de telomerasa es capaz de reparar o retrasar este tipo de daño", añaden.

Fuente: http://www.eitb.com

lunes, 4 de noviembre de 2013

Las actividades mentales que suponen un desafío frenan el envejecimiento del cerebro


Amenudo se alienta a las personas mayores a mantenerse activas para mantener su cabeza en forma, que "o la usan o la pierden". Pero una nueva investigación indica que sólo ciertas actividades -el aprendizaje de una habilidad mental exigente como la fotografía, por ejemplo- pueden mejorar el funcionamiento cognitivo.

Estos resultados, de próxima publicación en Psychological Science, revista de la Association for Psychological Science (APS), revelan que actividades menos exigentes, como escuchar música clásica o completar crucigramas, probablemente no tengan beneficios notables contra el envejecimiento de la mente.



"Parece que no es suficiente sólo con hacer algo, es importante hacer algo que sea desconocido y mentalmente desafiante, y que proporcione una amplia estimulación mental y social", explica la psicóloga científica e investigadora principal, Denise Park, de la Universidad de Texas en Dallas (EEUU). "Cuando estás dentro de tu zona de confort puede que estés fuera de tu zona de mejora", señala Park en una nota de prensa de la APS.

Los nuevos resultados proporcionan una visión muy necesaria sobre los componentes de las actividades cotidianas que contribuyen a la vitalidad cognitiva, a medida que envejecemos. "Necesitamos, como sociedad, aprender a mantener una mente sana, al igual que sabemos cómo mantener la salud vascular con la dieta y el ejercicio", asegura Park. "Sabemos muy poco por el momento."


No basta con escuchar música clásica o hacer crucigramas

Características del estudio 
Para su estudio, la científica y sus colaboradores asignaron al azar a 221 adultos, de edades comprendidas entre 60 y 90 años, un determinado tipo de actividad a realizar durante 15 horas a la semana a lo largo de tres meses.

A algunos de los participantes se les asignó aprender una nueva habilidad -fotografía digital, hacer una colcha, o ambos- que requiere participación activa y afectan a la memoria de trabajo, a la memoria a largo plazo y a otros procesos cognitivos de alto nivel.

A otros participantes se les instruyó para realizar actividades más familiares en el hogar, tales como escuchar música clásica y completar crucigramas. Y, para tener en cuenta la posible influencia de las relaciones sociales, algunos de los participantes fueron asignados a un grupo social que incluía excursiones y actividades de ocio.

Resultados 
Al final de los tres meses, Park y sus colegas encontraron que los adultos que se dedicaron de manera productiva al aprendizaje de nuevas habilidades mostraron mejorías en la memoria en comparación con aquellos que se dedicaron a actividades sociales o actividades mentales no exigentes en el hogar.

"Los resultados sugieren que no es suficiente con comprometerse", explica Park. "Sólo los grupos que se enfrentaron con un desafío mental continuo y prolongada mejoraron".

Park y sus colegas están planeando hacer un seguimiento de los participantes durante un año y durante cinco años en adelante para ver si los efectos se mantienen a largo plazo. Creen que la investigación puede ser profundamente importante y relevante, especialmente cuando el número de personas mayores sigue creciendo. "Esto es especulación, pero ¿y si desafiar al cerebro reduce la velocidad a la que el cerebro envejece?", se pregunta Park.

Fuente: http://gerontologia.org/

En Perú crece la esperanza de vida para las adultas mayores

Estiman que mujeres vivirían 83 años; mientras, tasa de analfabetismo rural sigue alta.
Los adultos mayores en el Perú representan el 9.2% de la población total, lo que equivale a 2 millones 807,000, informó el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) al destacar que ha aumentado la esperanza de vida para las mujeres.

De los 807,000 el 53.3% (1 millón 496,000) son mujeres y el 46.7% (1 millón 311,000) son hombres, mientras que el 76.7% vive en el área urbana y el 23.3% en el área rural, añadió la institución a pocas horas de celebrarse el Día del Adulto Mayor. En los últimos diez años, la esperanza de vida de la población de 60 años y más años se ha incrementado en 2.5 años. La Organización Mundial de la Salud define esperanza de vida como el número promedio de años que una persona espera vivir, si se mantienen en el futuro las tasas de mortalidad de la población.
Leer y escribir
En el período 2000-2005, las mujeres de 60 años de edad tenían una expectativa de vida de 21.4 años más, lo que significa que vivirán en promedio 81 años. Entre 2010 y 2015 la expectativa de vida para las mujeres de 60 años es 23 años más, es decir, vivirían en total 83 años; lo que representa una brecha de 3 años de vida a favor de las mujeres.
Por su parte, los varones, que en el período 2000-2005 tenían 60 años de edad, se esperaba que vivan, en promedio, 19 años más, es decir, su esperanza de vida era de 79 años. En el quinquenio 2010-2015 este grupo poblacional viviría, en promedio, 20 años más, lo que equivale a 80 años.
En el Perú, el 21.2% de la población adulta mayor no sabe leer ni escribir. Este porcentaje es aún mayor en el caso de las mujeres de ese grupo poblacional alcanzando el 32.4%, proporción que se eleva a 68.7% en el caso de las mujeres adultas mayores residentes en el área rural.
En 2012, cerca de 7 de cada 10 adultos mayores accedieron a algún seguro de salud, en tanto que 3 de cada 10 se encontraron desprotegidos. El 36.4% tenía seguro de Essalud, el 28.0% Seguro Integral de Salud y el 5.7% contaba con otros sistemas.
En 2012, el 29.7% de la población adulta mayor fue informada, por un médico o profesional de salud, que padecía de presión alta o hipertensión arterial. Sin embargo, del total de adultos mayores a los que se les midió la presión arterial, un 34.4% presentaban presión alta.